No había día que no pensara en él. Y dolía. Y agobiaba.
No había rincón de mi mente que no le hubiese arrancado la ropa ya.
En segundos le empujaba hacia la cama y lo tumbaba,
con una mano me dedicaba a descubrir su piel desabrochando cada botón de su camisa,
con la otra le acariciaba la entrepierna, y así.
Y cada suspiro que salía de su boca,
cada entrecejo fruncido de placer,
cada mirada drogada,
cada recuerdo,
era otro cuchillo hundiéndose más en mi espalda,
era otro nudo en la garganta,
otras dosis de ganas de él -insatisfechas-.
Era adicción.
Eran mis antojos de ti, denegados.
Eran mis ganas de adorarte y de follarte,
mis ganas de hacerte reír y oír
otro "me encantas, tía" saliendo de esa boca
que sabía crear y destruir ilusiones
en cuestión de horas de sexo, pasión y arrogancia entremezclados.
Enfer ou Ciel
jueves, 20 de junio de 2013
martes, 4 de junio de 2013
Be young, be proud.
" -¿Y tú qué cojones sabes de la vida?
-Que es corta. "
Sé orgulloso
valiente
libre
sé bello,
fuerte.
Aléjate de aquellos que quieran perjudicarte.
No comentes tus miedos,
ni tus limitaciones,
comparte tus sueños y tus alegrías.
Ese es el único secreto de la vida.
-Que es corta. "
Sé orgulloso
valiente
libre
sé bello,
fuerte.
Aléjate de aquellos que quieran perjudicarte.
No comentes tus miedos,
ni tus limitaciones,
comparte tus sueños y tus alegrías.
Ese es el único secreto de la vida.
lunes, 27 de mayo de 2013
La memoria es una perra
Y los recuerdos unos hijos de puta.
Y yo una tonta por ilusionarme con ellos.
En estos momentos tu cerebro se convierte en un enemigo,
que no te deja pensar, sólo recuerda.
Y odias recordar,
pero añoras esos recuerdos.
Y te conviertes en una loca triste e ilusa,
la razón te dice que no pasará nada,
que sólo son recuerdos,
que no se volverán a repetir los besos,
las caricias,
las miradas
ni las risas.
Pero el gigante emocional tiene algo horrible
llamado esperanza,
ilusión,
y las mentiras bonitas te gustan más
que la puta y desoladora verdad,
así que la parte de ti que lucha por olvidar
se vuelve mínima y tonta
y mientras tu corazón se empequeñece y se enfría
tu cabeza recuerda
todo lo que deseas que pasara esta noche en tu cama.
La memoria es una perra
y no hay cura para ella.
sábado, 25 de mayo de 2013
Vampiros emocionales
Lo más probable es que todos hayáis conocido a uno, al menos, en vuestra vida. Puede tratarse de un familiar, vuestra pareja, un compañero de clase o de trabajo, alguien cercano a vuestro círculo de amistades... cualquiera. ¿Pero qué es exactamente un vampiro emocional? Es simple: se llama así a aquellas personas que, si estás muy expuestas a ellas, te deprimen o te amargan, literalmente.
Suelen tener un gran complejo de inferioridad, pero nunca lo reconocerán (a veces ni siquiera son conscientes de que lo tienen). No esperes que se alegren por ti cuando te ocurra algo bueno: no lo harán, de hecho, es muy probable que te saquen algún "pero" para fastidiarte el momento. Nunca reconocerán tus éxitos, sean del tipo que sean, intentaran infravalorarlos para hundirte.
De ellos nunca escucharás un "¿te han ascendido? ¡eso hay que celebrarlo!", "¿Ese vestido es nuevo? te queda genial". En cambio te hartarás a oír de ellos cosas como "Bueno, tampoco es para tanto, es que tu trabajo no es difícil" o "No sé, es un vestido normal, aunque yo no me lo compraría". Sí, por increíble que parezca, hay gente con esta gran capacidad de generarte ganas de darles una patada en la boca.
Centrándonos más en ellos, en el fondo son personas con muchas inseguridades, lo que conlleva a que sean envidiosas. Nunca intentes explicarle esto a alguien así: lo negarán. Porque son así, odian lo que son y a la vez aman ser así de miserables, por eso intentan joder los buenos momentos de los demás: por placer y necesidad. Estas personas alardearán hasta hartarse de que son muy humildes, sencillas y respetuosas (y una mierda), de hecho, criticarán como si no hubiera mañana a todas aquellas personas seguras de sí mismas, optimistas, felices y que su personalidad resulte atractiva. Volvamos al ejemplo del vestido: otro vampiro podría haberte dicho perfectamente "Qué creída eres con la ropa, ¿no?". Su objetivo es simple: joderte.
Supongo que algunos conoceréis a alguien así, el mundo está lleno de esta gente. Hay que tener cuidado con estas personas, puede sonar muy rollo-espiritual pero es cierto: esa personalidad puede contagiarse. Si se dedican a amargarte, acabarás amargándote y serás un amargado. Lo más eficaz es evitar lo máximo posible el contacto con estas personas; no es necesario que les expliques por qué, de hecho hacerlo sería un error, simplemente cierra el grifo, evítalos y jamás de los jamases les cuentes tus triunfos (y muchos menos tus derrotas).
El truco está en conocerlos más de lo que ellos mismos se conocen, y luego desaparecer.
Suelen tener un gran complejo de inferioridad, pero nunca lo reconocerán (a veces ni siquiera son conscientes de que lo tienen). No esperes que se alegren por ti cuando te ocurra algo bueno: no lo harán, de hecho, es muy probable que te saquen algún "pero" para fastidiarte el momento. Nunca reconocerán tus éxitos, sean del tipo que sean, intentaran infravalorarlos para hundirte.
De ellos nunca escucharás un "¿te han ascendido? ¡eso hay que celebrarlo!", "¿Ese vestido es nuevo? te queda genial". En cambio te hartarás a oír de ellos cosas como "Bueno, tampoco es para tanto, es que tu trabajo no es difícil" o "No sé, es un vestido normal, aunque yo no me lo compraría". Sí, por increíble que parezca, hay gente con esta gran capacidad de generarte ganas de darles una patada en la boca.
Centrándonos más en ellos, en el fondo son personas con muchas inseguridades, lo que conlleva a que sean envidiosas. Nunca intentes explicarle esto a alguien así: lo negarán. Porque son así, odian lo que son y a la vez aman ser así de miserables, por eso intentan joder los buenos momentos de los demás: por placer y necesidad. Estas personas alardearán hasta hartarse de que son muy humildes, sencillas y respetuosas (y una mierda), de hecho, criticarán como si no hubiera mañana a todas aquellas personas seguras de sí mismas, optimistas, felices y que su personalidad resulte atractiva. Volvamos al ejemplo del vestido: otro vampiro podría haberte dicho perfectamente "Qué creída eres con la ropa, ¿no?". Su objetivo es simple: joderte.
Supongo que algunos conoceréis a alguien así, el mundo está lleno de esta gente. Hay que tener cuidado con estas personas, puede sonar muy rollo-espiritual pero es cierto: esa personalidad puede contagiarse. Si se dedican a amargarte, acabarás amargándote y serás un amargado. Lo más eficaz es evitar lo máximo posible el contacto con estas personas; no es necesario que les expliques por qué, de hecho hacerlo sería un error, simplemente cierra el grifo, evítalos y jamás de los jamases les cuentes tus triunfos (y muchos menos tus derrotas).
El truco está en conocerlos más de lo que ellos mismos se conocen, y luego desaparecer.
sábado, 18 de mayo de 2013
Lo mundano está infravalorado.
Nos hablan de un Cielo prometido en algún lugar de la Perfección más allá de la realidad, donde se nos asegura la felicidad y la vida eterna.
Pero el único cielo que yo conocía eran sus ojos, el cielo estaba entre sus brazos al abrazarme y esperaba a estallar desde su boca. No me hacía falta morir para llegar a ver un atisbo de perfección y eternidad en aquella mirada, no tenía que confesarme ni arrepentirme para que él me paralizara. Él era mi Cielo y yo lo observaba asombrada con el corazón a punto de explotar. El cielo eran aquellas noches calurosas de verano llenas de sus besos en el mar, sus caricias y su forma de hablar. Y no quería perder eso. No quería que acabara nunca, no quería que esos ojos se cerraran para siempre. Así que me tragué el orgullo:
Pero el único cielo que yo conocía eran sus ojos, el cielo estaba entre sus brazos al abrazarme y esperaba a estallar desde su boca. No me hacía falta morir para llegar a ver un atisbo de perfección y eternidad en aquella mirada, no tenía que confesarme ni arrepentirme para que él me paralizara. Él era mi Cielo y yo lo observaba asombrada con el corazón a punto de explotar. El cielo eran aquellas noches calurosas de verano llenas de sus besos en el mar, sus caricias y su forma de hablar. Y no quería perder eso. No quería que acabara nunca, no quería que esos ojos se cerraran para siempre. Así que me tragué el orgullo:
Dear Lord, when I get to Heaven
Please, let me bring my man.
When he comes tell me that you'll let him,
Father, tell me if you can.
Oh that grace!
Oh that body!
Oh that face, makes me wanna party!
He's my sun, he makes me shine like diamonds.
miércoles, 15 de mayo de 2013
Cambiemos de tema: 1
Me di cuenta hace unos días la de cuentas que hay en Twitter promoviendo la anorexia, me puse a pensar y decidí escribir un poco sobre el tema.
Siempre he defendido la idea de que cada uno es libre de hacer lo que quiera, y más aún si es para mejorar y sentirse mejor consigo mismos, pero cosas como esta hacen que me replantee hasta qué punto puede llegar un ser humano para convertirse en algo impuesto e insano.
Todas las mujeres queremos estar delgadas, es un hecho, unas más que otras, pero todas queremos tener una bonita el figura. Está claro que sobre gustos no hay nada escrito y que la belleza está en los ojos del que mira, por tanto cada uno considera "un buen cuerpo" lo que le gusta a uno mismo. El problema llega cuando hay tantas (porque sí, son muchas) las que sufren una auténtica depresión por querer ser así:
La verdad es que dudo que haya gente que considere este modelo de cuerpo sexualmente atractivo y mucho menos sano, pero lo que es un hecho es que en la redes sociales hay cientos de cuentas de chicas publicando este tipo de fotos (a las que llaman thinspo) convenciéndose las unas a las otras para dejar de comer, tomar laxantes, etc, para conseguir esto. Algo que me ha llamado la atención fue la nueva moda de "gap thighs", ese hueco exagerado y poco natural entre los muslos bajo el "eslogan" de feet together, thighs apart (pies juntos, muslos separados). Esta bien que la gente quiera adelgazar para sentirse mejor pero ¿hasta qué punto? otras cosas que persiguen estas chicas son los collar bones (que se marquen bien las clavículas) y las hip bones (que se marquen -y bastante- los huesos de las caderas). Toman como inspiración a diferentes modelos, aunque en la que más he notado que se fijen ha sido Cara Delevigne, la nueva Kate Moss que personalmente no creo que llegue a rozar la anorexia, pero sus jóvenes fans parece que hacen lo imposible para superarla en delgadez. Quizás parte del problema de esta enfermedad esté en las pasarelas, o quizás el problema sean las propias chicas por no saber mejorar de una forma menos perjudicial. No hablo de llevar a las pasarelas muslos gruesos, michelines ni pieles 'flácidas', hablo de llevar la delgadez, no la anorexia; de pararnos a pensar y ver cual de las chicas de estas dos fotos es más atractiva:
(La modelo es Lara Stone, una de las pocas top models actuales que sabe estar delgada sin que sientas la obligación de darle un buen cocido).
Que cada uno esté como quiera estar, claro, pero si se tiene un poco de cordura es conveniente pararse a pensar antes, ya da igual si estás más o menos buena, eso es lo de menos: la cuestión es si vale la pena entrar en una depresión y con el riesgo de que te ingresen meses en un hospital y te traten como a una pobre loca que quería parecerse a Kate o a Cara. Y a quererse más :).
martes, 14 de mayo de 2013
Sólo una cosa
Quizás sea una ingenua
...pero lo sigo esperando.
Sigo esperando esa mirada,
esa caricia,
esas risas y esas lágrimas
que me aseguren lo que siempre he querido
y lo que nunca quise aceptar,
...que me destrocen esa maldita coraza
y que me follen el corazón,
...solo pido sentir algo.
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