Era inevitable no perderse en esos ojos
en esos enormes y oscuros ojos
sus inteligentes ojos
sus brillantes y preciosos ojos
capaces de encontrarte
capaces de atravesarte hasta doler
capaces de transmitirte
esos ojos que me perdían
que me hacían viajar a sus ciudades,
y vaguear por sus callejones hasta encontrarle,
bajo alguna farola a medianoche
y seguir contemplando su alma
a través de esos enormes y oscuros ojos,
sus ojos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario